¿Te has preguntado alguna vez qué ocurre cuando en tu comunidad de vecinos surge un gasto inesperado? Las derramas pueden ser motivo de confusión, debates o incluso tensiones entre propietarios. En Solfinc, entendemos que estos temas son clave para la convivencia entre vecinos y queremos explicarte de forma sencilla qué son las derramas, cómo funcionan y qué debes tener en cuenta si vives en una comunidad.
Gestionamos las derramas y el día a día de tu comunidad
En Solfinc nos ocupamos de todo para que no tengas que preocuparte por nada.
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Concepto de derrama
Las derramas son aportaciones económicas que se recaudan para atender gastos extraordinarios en una comunidad de propietarios. Representan una parte fundamental en la gestión de los recursos comunes.
Definición y características
Una derrama se define como una cuota extraordinaria solicitada a los propietarios con el fin de cubrir gastos que no estaban contemplados en el presupuesto anual. Estos desembolsos se pueden originar por diversas razones, como reparaciones inesperadas, mejoras en las instalaciones o gastos extraordinarios que requieren atención inmediata.
Entre las principales características de una derrama se encuentran:
- Se aprueba en una junta de propietarios mediante votación.
- El importe se reparte entre los propietarios de acuerdo a su coeficiente de propiedad en la comunidad.
- Es de carácter extraordinario, diferenciándose así de los gastos ordinarios recurrentes.

Diferencias con gastos ordinarios
Es crucial distinguir entre derramas y gastos ordinarios. Los pagos ordinarios son aquellos que están incluidos en el presupuesto declarado al inicio de cada ejercicio y que corresponden a los costes habituales del mantenimiento de las instalaciones y servicios de la comunidad, como limpieza, luz y suministros.
- Los gastos ordinarios se planifican y son previsibles.
- Las derramas son inesperadas y responden a necesidades urgentes o proyectos de mejora.
- El tratamiento administrativo y contable de ambos tipos de carga es diferente, ya que las derramas requieren una justificación adicional en la reunión de propietarios.
Tipos de derramas
Las derramas pueden clasificarse en distintas categorías, dependiendo de su finalidad y naturaleza. Cada tipo responde a necesidades específicas de la comunidad de propietarios.
Derramas por reparaciones de elementos comunes
Estas derramas se generan en situaciones donde es imprescindible abordar reparaciones en los elementos comunitarios del edificio, para asegurar su correcto funcionamiento y la habitabilidad del mismo.
Elementos comunes afines
- Derrama de ascensores: Repuestos o arreglos en caso de averías graves.
- Fachadas o tejados: Reparaciones necesarias para salvaguardar la estructura del inmueble.
- Sistemas de fontanería: Rehabilitaciones que prevengan filtraciones o daños mayores.
- Instalación eléctrica: Renovación de cableado, instalación de dispositivos de seguridad
Casos frecuentes
Comúnmente, los problemas que requieren derramas por reparaciones incluyen goteras, mal funcionamiento de instalaciones eléctricas y averías en el sistema de calefacción o aire acondicionado.

Derramas para obras de mejora
Este tipo de derrama está orientado a financiar proyectos que, si bien no son imprescindibles, contribuyen a mejorar la calidad de vida en la comunidad.
Incremento del valor del inmueble
Las mejoras pueden traducirse en un aumento del valor de las propiedades. Ejemplos incluyen la instalación de un sistema de seguridad, eliminación de barreras arquitectónicas, reformas en áreas comunitarias y mejoras en la eficiencia energética.
Proceso de aprobación
Para que estas mejoras sean aprobadas, es necesario presentar un presupuesto detallado en la junta de propietarios y contar con el respaldo de una mayoría cualificada.
Derramas por gastos extraordinarios
Surgen en situaciones no previstas que requieren atención inmediata, como daños provocados por fenómenos naturales.
Situaciones de emergencia
Inundaciones
Necesidad de reparar daños inmediatos en la estructura.
Incendios
Costes relacionados con la recuperación de áreas afectadas.
Litigios
Gastos legales derivados de juicios o pleitos.
Deficiencias en la construcción
Reparación de defectos estructurales o vicios ocultos.

Procedimientos especiales
Estas derramas suelen requerir una velocidad de respuesta mayor, lo que implica convocar asambleas rápidas para debatir el tema con urgencia.
Otros tipos de derramas
En algunas comunidades, pueden surgir derramas relacionadas con tareas de gestión y mantenimiento que no encajan en los tipos anteriores. Algunos ejemplos incluyen:
- Mantenimiento de jardines y zonas comunes: Imprescindible para que los espacios verdes y las áreas colectivas estén en buen estado y sean funcionales.
- Limpieza de la comunidad: Para mantener las zonas comunes en condiciones higiénicas y agradables para todos los vecinos.
- Desinfección y control de plagas: Fundamental en casos de infestaciones o para prevenir problemas de salud.
- Gastos de administración: Incluyen la gestión por parte de administradores de fincas o servicios de contabilidad de la comunidad.

Proceso de aprobación de una derrama
El proceso de aprobación de una derrama es crucial para garantizar que todos los propietarios conozcan y den su visto bueno a los pagos extraordinarios que se puedan requerir en la comunidad. Este procedimiento se estructura a través de varias etapas que deben cumplirse de acuerdo a la normativa vigente.
Convocatoria de junta de propietarios
Para iniciar el proceso, es necesario convocar una junta de propietarios donde se debatirá la propuesta de derrama. La convocatoria debe realizarse de forma formal, con el suficiente antelación, generalmente estipulada en los estatutos de la comunidad. Es fundamental que la convocatoria incluya:
- Fecha, hora y lugar de la reunión.
- Orden del día con todos los puntos a tratar, destacando la propuesta de derrama.
- Documentación necesaria para una toma de decisiones informada.
Para que una derrama sea válida, debe ser aprobada en una junta de propietarios. Dependiendo de la naturaleza de la derrama, puede ser necesario el acuerdo por mayoría simple o cualificada. Es importante revisar los estatutos de la comunidad porque a veces contienen exoneraciones o normas específicas sobre cómo deben pagarse ciertos gastos.
Redacción de acta
Una vez que la derrama ha sido aprobada, el siguiente paso es la redacción del acta de la reunión. Este documento debe reflejar:
- Los asistentes y su voto sobre la derrama.
- Los motivos y justificaciones expuestos durante la reunión.
- El importe acordado así como la forma de pago y los plazos establecidos.
El acta debe ser firmada por el presidente de la comunidad y el secretario, garantizando de este modo la validez del acuerdo adoptado.
Obligaciones de pago
Las obligaciones de pago en una comunidad de propietarios son fundamentales para asegurar la correcta gestión de las cuotas comunitarias. Una vez que una derrama ha sido aprobada, cada propietario tiene responsabilidades específicas en relación con su pago.
Quién debe pagar la derrama
Según la Ley de Propiedad Horizontal, las derramas destinadas al pago de mejoras realizadas en el inmueble deben ser asumidas por el propietario en el momento en que se exige el pago. Es decir, quien sea propietario en ese instante será responsable del coste, independientemente de si estaba cuando se aprobó la derrama.
En el caso de los inquilinos, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite que propietario e inquilino acuerden quién asumirá estos costes. Sin embargo, por norma general, los arrendatarios no están obligados a pagar las derramas, sin importar su naturaleza.
¿Es obligatorio pagar una derrama?
Por lo general, todos los propietarios están obligados a pagar las derramas, salvo que un juez dictamine lo contrario. Además, el Código Civil Catalán establece que los acuerdos adoptados por la junta de propietarios son vinculantes para todos, incluso para quienes votaron en contra.
Sin embargo, existe una excepción: si las derramas son para nuevas instalaciones o servicios comunes y su coste supera el 25% del presupuesto anual de la comunidad, los propietarios que se opongan a la aprobación no estarán obligados a pagar. Eso sí, tampoco podrán disfrutar de las nuevas instalaciones o servicios.
¿Cómo se calcula lo que debe pagar cada propietario?
La Ley de Propiedad Horizontal establece que el importe de la derrama se calcula en función de la cuota de participación de cada propiedad, según consta en las escrituras. Esto significa que cada propietario contribuirá en proporción a su cuota de participación en los elementos y servicios comunes.
Por ejemplo, si un piso tiene asignado un coeficiente de 2,15%, deberá abonar el 2,15% del coste total de la derrama. Para facilitar los pagos, especialmente en casos de importes elevados, es habitual fraccionar la derrama en varios vencimientos acordados por la comunidad.

Consecuencias por impago de la derrama
El impago de una derrama puede acarrear serias repercusiones para el moroso. Estas consecuencias pueden manifestarse tanto a nivel económico como a través de acciones legales. A continuación, se detallan las distintas implicaciones que puede tener el incumplimiento de pago.
Acciones legales contra propietarios morosos
Cuando un propietario no cumple con el pago de una derrama aprobada, la comunidad de vecinos tiene el derecho de iniciar acciones legales para recuperar el importe adeudado. Este proceso legal puede incluir:
- Reclamación judicial por la cantidad debida.
- Proclamación de intereses sobre la deuda, aumentando el importe que se debe pagar.
- Posibilidad de embargo de la propiedad en casos de impago reiterado y significativo.
Estas medidas están diseñadas para proteger los intereses de la comunidad y asegurar que todos los propietarios contribuyan de manera equitativa a los gastos comunitarios.
Posibles sanciones y embargos
Los propietarios que incumplen con sus obligaciones de pago pueden enfrentarse a varias sanciones. Entre las más relevantes se encuentran:
- Imposición de intereses moratorios, que pueden ir aumentando con el tiempo.
- Costes adicionales por la gestión del cobro, incluidos gastos legales y administrativos.
- Embargo de bienes, en situaciones extremas donde la deuda no haya sido saldada tras múltiples intentos de reclamación.
Es importante recalcar que la comunidad puede optar por acuerdos de pago o negociación antes de llegar a estas instancias, pero el impago persistente puede llevar a la aplicación de sanciones severas.
En Solfinc sabemos que gestionar las derramas puede ser un desafío, pero también una oportunidad para mejorar la calidad de vida en tu comunidad. Con la información adecuada y una buena planificación, estos gastos no tienen por qué ser un problema. Si necesitas ayuda o asesoramiento en la gestión de tu comunidad, nuestro equipo está aquí para acompañarte en cada paso del proceso.




